Médico desconecta respirador de joven: Entonces algo se mueve debajo de la colcha.

Sam Henning siempre ha sido una alumna muy brillante en la escuela y sabía perfectamente lo que quería ser: Abogada para ayudar a las personas.

Pero sus 22 años se rompieron en mil astillas.

Un día de verano en julio de 2016, Sam iba sentada con su novio Tom en el auto de camino a casa desde la universidad para visitar a un familiar.

Pero algo ocurrió y la pareja nunca llegó a su destino. El auto se salió de la carretera y dio varias vueltas de campana. Sam salió volando por la ventana del auto.

Médico desconecta respirador de joven y sucede algo increíble

respirador

Su novio salió ileso solo con algunos rasguños, pero la situación de Sam era crítica.

Un helicóptero transportó a Sam al Hospital Universitario de Coventry, donde los cirujanos  lucharon por su vida. 

Sam fue sometida a tres intervenciones quirúrgicas y tenía tres fracturas en el brazo. Se rompió también el cuello por cuatro sitios.

Pero esto no era lo peor.

Los médicos se vieron obligados a poner a Sam en coma artificial, las lesiones en el cuello afectaron a una parte de su cerebro que quedó en estado “vegetativo”. La fuerte colisión y la cabeza aplastada contra del parabrisas fueron fatales para el cerebro.

Después de 19 días tratando de salvarle la vida, los médicos informaron a su madre, Carol, que Sam nunca volvería a despertarse.

Y entonces la madre se vio obligada a tomar una decisión que ningún padre debería tomar. Pero Caroy se dejó aconsejar por los médicos y finalmente decidió desconectar todas las máquinas que mantenían a su hija con vida.

Cambió a su mujer por otra más hermosa y la vida le da una grandísima lección

”Suelen darle al paciente tres oportunidades para ver si puede respirar por sus propios medios antes de apagar el respirador y permitir que el paciente muera”, cuenta Carol a Daily Mail.

Pero antes de proceder a desconectar por última vez, los médicos vieron algo que desconcertó a todos.

Pocos minutos después de que se apagaran las máquinas, algo pareció moverse debajo de la colcha de Sam.

Sam había movido el dedo del pie, ¡eso era una señal!

Poco después, Sam se despertó. Nadie podía creer lo que veían. Todos en la sala estuvieron de acuerdo: habían presenciado un milagro más allá de lo común.

“Ella había regresado de la muerte, literalmente. Si no llega a mover el dedo del pie, no estaría aquí hoy. Los médicos están completamente en shock. Todos los cirujanos, las enfermeras, los médicos – miran a Sammy y se quedan boquiabiertos”, dice Carol.

El lado derecho del cerebro de Sam estaba completamente destruido con el choque, pero el lado izquierdo se mantenía ileso.

Con mucha ayuda y duro entrenamiento, Sam está recuperándose cada día más.

Sam tiene todavía mucho por delante pero podemos decir tranquilamente que tiene un ángel de la guarda.

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