Aprende como recuperar el control ante un ataque de ansiedad: a todos nos puede pasar

“Los síntomas de una crisis de pánico son muy típicos”, explica Jerónimo Sáiz, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal, en Madrid. “Son muy violentos, muy súbitos, muy intensos y rápidos y producen mucho malestar”. El experto indica que en muy poco tiempo los pacientes tendrán palpitaciones, sensación de taquicardia, de falta de aire, de opresión en el pecho y sudoración. Pueden notar náuseas o dolor de tripa y tener sensación de mareo.

Sin embargo, aunque los pacientes suelen describir esta sensación de mareo, en realidad Sáiz específica que más que mareo es temor a marearse. Otros síntomas que pueden aparecer es una sensación de inestabilidad o aturdimiento, miedo a perder el conocimiento, hormigueo y entumecimiento. Por otro lado, además de los síntomas físicos también pueden aparecer algunos psíquicos, como la sensación de que las cosas no son reales alrededor de uno mismo o que tiene un aspecto que no reconoce. Por último, está el miedo a perder el control o volverse loco.

Existe una técnica llamada ‘grounding’ o ‘hacer tierra’, la cual puede ayudar cuando has perdido el control, tu corazón se acelera y estás a punto de sufrir una crisis de ansiedad.

Las actividades de ‘grounding’ ayudan a que recuperes el control de tus emociones y te conectes con el presente y la realidad.

El estrés te está matando y no puedes dormir de la presión, solo bebe esto y desaparecerá esa ansiedad

Puedes realizar estos ejercicios en cualquier lugar y hora y, por supuesto, en cualquier circunstancia en la que la sufras un desencadenante, un recuerdo recurrente, angustia emocional o disociación.

Respira profundamente tratando de inflar el abdomen; después inhala en tres tiempos y exhala en seis.

Lentamente observa tu entorno y busca:

5 cosas que puedas mirar
4 cosas que puedas tocar
3 cosas que puedas escuchar
2 cosas agradables que puedas oler
1 emoción que puedas sentir

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es el trastorno más visto por el médico general con una prevalencia entre la población de entre 3 y 7 por ciento de los pacientes que acuden a consulta de atención primaria.

Es un padecimiento que presenta la más alta prevalencia en personas de entre 40 y 50 años y en menor grado en la población mayor de 60 años. Las mujeres son dos veces más afectadas por este cuadro que los hombres, y el TAG declina su incidencia conforme avanza la edad en hombres, pero se incrementa en las mujeres, según la Academia Nacional de Medicina de México.