ANTOJOS: Los principales culpables de que no pierdas peso

Los antojos hacen que cualquier rutina alimenticia sea interrumpida y es que cuando esa idea se nos mete en la cabeza pocas veces somos capaces de controlarla y no comer eso que tanto queremos y deseamos.

Pasa muchisimo tambien cuando nos invitan a algún lugar o simplemente a compartir con amigos o familiares, nos decimos a sí mismos que solo comerán una pequeña porción y terminamos comiendo por dos.

Tranquilos, entendemos todo eso. Lo que si quiero que comprendan es que todos podemos fallar en algún momento y no pasa nada pero… si es importante tomar en cuenta que uno está bien y quizás una vez a la semana, peroooo si caemos a todas las tentaciones sin dudas que no veremos cambios si así lo queremos.

Otros de los antojos que más nos causan debilidad son las bebidas, ya sean gaseosas, cervezas, jugos, alcohol y todo aquello que contengan azúcares son un peligro inminente.

10 consejos para controlar los antojos:

Cómo parar los antojos en 5 minutos si sientes que caerás prueba con esto…

1. Bebe agua: Muchas veces lo que el cuerpo realmente siente es sed y no hambre, así que beber un buen vaso de agua y esperar un ratito puede ayudarnos a entender mejor las señales y controlar esa sensación de antojo.

2. Busca una distracción: Jugar a algo en tu smartphone, hacer algún pasatiempo… centrarte en otra cosa puede ayudarte a olvidar esa sensación tan apremiante de comer algo. Un estudio ha revelado que jugar 3 minutos al Tetris con el teléfono puede reducir diferentes tipos de antojos.

3. Bebe café: El café puede influir bastante en el apetito. Aunque aún falta más evidencia científica, los estudios que se han realizado hasta el momento revelan que el café podría moderar una ingesta energética aguda, lo que significa que probablemente después de tomar un café la mayoría de personas comerían menos de lo que habrían comido si no lo hubieran tomado.

4. Lávate los dientes: Este truco puede ayudarte de dos modos: en primer lugar, el cerebro puede pensar que ya das por finalizada la comida y, en segundo lugar, el sabor fuerte de la pasta de dientes probablemente te quite las ganas de picar algo.

Alimentos que son engañosos a la hora de hacer dieta

¿Sientes antojos de dulce?: Podemos sentir antojos por cosas dulces, saladas, grasientas… ¡todo depende de la persona y el momento! Pero normalmente para la mayoría suele ser especialmente difícil controlar los antojos de dulce.

5. Come más proteína: La proteína es una gran aliada contra los antojos: Aumentar la ingesta de proteína puede reducir los antojos. Comer más proteína puede ayudar a combatir las ansias de comer por la noche. La proteína sacia el estómago durante más tiempo.

6. Haz un entrenamiento de baja intensidad: Un entrenamiento de alta intensidad te haría sentir más hambre (¡así que no te pongas a hacer 100 burpees!), pero hacer actividades físicas de baja intensidad (salir a caminar o hacer entrenamientos que no sean muy intensos, por ejemplo) puede tener el efecto contrario. Un estudio observó que después de hacer ese tipo de actividades, la tendencia es comer menos cantidad de chocolate de la que comerías si no hubieras entrenado.

7. No te saltes las comidas: Evidentemente, si tienes mucha hambre, lo normal es sentir antojos fuertes, así que no busques soluciones cuando sea demasiado tarde. Planifica tus comidas, no te quedes con hambre y, sobre todo, asegúrate de tener a mano snacks saludables por si sintieras algún antojo repentino.

8. Descansa: Mucha gente subestima la importancia del descanso en relación a la salud física y mental, y se centran más en entrenar sin parar cuando tienen como objetivo perder peso. Pero la verdad es que dormir poco puede influir en tu apetito y aumentar la sensación de antojo.

9. Mindfulness: Vivir el “aquí”, el “ahora”, ser conscientes de dónde estamos… La práctica del mindfulness se trata en general de prestar atención a lo que hacemos, estando presentes sin juzgar el momento, ¡así que evidentemente también está relacionada con la comida!

10. Piensa a largo plazo: No sería nada realista pensar que los antojos se pueden parar simplemente pensando de forma racional: conviene dar un paso atrás y abordarlos visualizando las consecuencias que podrían tener a largo plazo.