Amate a ti mismo: la clave para afrontar todos los desafíos que te imponga el destino

Somos muchos los que deseamos amar incondicionalmente y conocer el amor verdadero. Ahora bien, amar es un arte que requiere paciencia, cuidado, disciplina y responsabilidad. El amor es honestidad, conocimiento, respeto, libertad, confianza y entrega, en primer lugar en relación a uno mismo y luego con el otro. Amar es una práctica, una disposición a ejercitar. Y para ello, lo mejor es aprender a quererse así como quieres que te quieran; aprender a cuidarse, aceptarse, valorarse y respetarse día a día, en todo momento y circunstancia.

Buscamos el amor fuera de nosotros, anhelamos ser amados cuando la gran verdad es que no hay amor suficiente que pueda colmar un corazón hambriento de amor. Nadie puede llenar el profundo vacío que uno mismo no se hace cargo de llenar. Así pues, llena tu vida de tu propia presencia, cultiva el arte de hacerte feliz y disfruta de la libertad de tu soledad, si es el caso. Se el amor de tu vida.

Cuando les digo esto a mis clientes, algunos me dicen que es muy bonito y me piden pautas concretas. Si bien creo en la complejidad de los procesos de autoconocimiento y transformación personal, y no tanto en las “recetas”, sé también que hay buenos hábitos y prácticas que generan amor por uno mismo. Para ello, he elaborado una lista de doce fructíferas prácticas que paso a exponer a continuación.

La carta del profesor jubilado es aplaudida por miles